novelas romanticas libros George Eliot George Eliot escritoras de época clásicos de la literatura biografía George Eliot

George Eliot contra las novelas románticas. Descubre por qué las odiaba.

Mary Anne Evans, más conocida en el mundo de la literatura con el pseudónimo de George Eliot, nació en 1819 al suroeste de Gran Bretaña y siempre destacó por su notable inteligencia y sus escritos. Aunque no precisamente por ser autora de novelas románticas. 

Recibió una estricta educación religiosa y se formó de forma autodidacta en la literatura, un mundo por el que siempre sintió especial predilección.

Uno de sus primeros trabajos, fue la traducción al inglés de la obra La vida de Jesús de Strauss y a partir de ahí decidió que dedicaría su vida al mundo de la escritura.

Sus primeros pasos los dio como periodista en la Revista de Westminster y desde este momento comenzó a dedicarse a sus propias novelas.

La primera obra completa escrita por George Eliot, fue Adam Bede (1859) a la que le seguirían seis novelas más (una de ellas, Middlemarch, considerada una de las mejores novelas de todos los tiempos).

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Pero hay un libro en concreto que hoy día sigue siendo especialmente interesante al asociarse con la biografía de George Eliot.

Se trata de Las novelas tontas de ciertas damas novelistas, un libro en el que Eliot refleja de forma un tanto sarcástica el trabajo de muchas mujeres de su época dedicadas a las novelas románticas a las que la autora denominaba como novelas tontas.

Las novelas románticas o novelas tontas, desde la mirada de George Eliot

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A pesar de que hace más de un siglo que este ensayo salió a la luz, lo cierto es que los argumentos con los que Eliot hace su feroz crítica siguen estando aún muy vigentes y sin duda provocará más de una carcajada dado el punto de acidez con el que George Eliot describe las novelas de su época (algunos de los títulos que critica, ni siquiera son conocidos hoy día).

Muchas de estas novelas románticas, fueron escritas por damas de la alta sociedad que se creían con el don de la escritura, y cuyos argumentos, carentes de inteligencia y cargadas de moralismos, diálogos imposibles y personajes insustanciales, contaban con numerosas seguidoras.

Algunas de las frases más reveladoras de este ensayo son suficientes para entender que Eliot era una mujer extremadamente inteligente y adelantada a su época:

«las novelas tontas que escriben ciertas señoras no proceden de una intensa labor, evidentemente, sino de una intensa holganza»

«Todo arte que precise un absoluto dominio técnico queda, hasta cierto punto, protegido de las intrusiones de la torpe imbecilidad […]. Pero al escribir una novela no hay barreras que pongan coto a la incapacidad, ni criterios externos que impidan a un autor confundir la maña tontorrona con la maestría.»

¿Por qué odiaba las novelas románticas?

No está de más hacer un repaso por este interesante ensayo en el que comprobarás que la existencia de “falsos” escritores no es solamente un hecho actual.

Por eso me gustaría ir más allá de este análisis y contrastar qué novelas románticas odiaba George Elitot y por qué.

Falta de credibilidad: “Si los caballeros y damas que retratan son improbables, sus hombres de letras, sus comerciantes y sus campesinos son imposibles; y tienen un intelecto peculiarmente dotado para reproducir con imparcialidad tanto lo que han visto y oído, como lo que no han visto ni oído, ambos con idéntico desacierto”

Personajes femeninos: Todas las protagonistas de esas novelas tontas, como las llamaba Eliot, son superdotadas y elocuentes al igual que su descendencia.

Un ejemplo al que se hace referencia en el libro es la obra Compensación  donde aparece una niña de cuatro años hablando como una mujer adulta con un gran capacidad intelectual.

“Leemos que este amante «maravillosamente semejante» a ella «en cuanto al juicio y al talento» posee «una superioridad infinita en lo relativo a la fe y la experiencia», y la señora descubre en este ser«el agapé, tan difícil de hallar, sobre el que había leído con profunda admiración en su Testamento griego; pues tal era su facilidad para los idiomas que leía las Sagradas Escrituras en sus lenguas originales». ¡Por supuesto que sí! El griego y el hebreo son un simple juego para nuestra heroína. El sánscrito lo aprende como si fuera el abecedario. Y sabe hablar con toda corrección cualquier idioma, menos el suyo.”

Lenguaje literario: George Elitot se quejaba de que todas esas escritoras utilizaban el mismo tipo de palabras para describir el mismo tipo de escenas y personajes.

“Tal alto como un árbol malayo” “porte varonil” “corazones huecos” “el sol es una iluminaria que se reclina sobre el ocaso” “dulce vapor de la lluvia en su seno refulgente”

Doctrina moral parecida: Todas aquellas novelas románticas a las que ella llamaba novelas tontas de ciertas damas novelistas tenían una moral muy parecida por no decir idéntica.

Sin embargo, lo más patético que reflejaba la crítica de esta joven escritora eran las obras de género oracular que exponían teorías religiosas y filosóficas sin tener la menor idea de lo que estaban hablando sus autoras.

Las novelas más sosas, la literatura evangélica: “En las novelas corrientes de este género el héroe es, con casi toda certeza, un cura joven, al que tal vez desdeñen las mamás mundanas, pero a cuyas hijas les ha robado el corazón, por lo que jamás podrán olvidar el sermón que las enamoró”

 

Algunas de la novelas románticas criticadas por George Eliot

Compensación: mujer poliglota con una gran capacidad intelectual que solo puede enamorarse de un hombre capaz de superar su inteligencia.

Laura Gay: cita a los clásicos en comidas campestres y todos se sienten admirados por su capacidad de memoria y su elocuencia.

Rango y belleza: para Eliot la novela más superficial pero más llevadera por sus diálogos más naturales y sentidos, y sobre todo “carente de pedantería”

 

En conclusión, lo que criticaba Eliot era la fama inmerecida que consiguieron esas novelas románticas escritas por mujeres sin estudios suficientes para abordar temas que desonocían y que además fueran leídas por otras mucho más ignorantes que ellas.

Lo que denunciaba, o al menos es lo que llego a entender después de desgranar su libro, que en un mundo de ciegos el tuerto es el rey.

Por lo tanto en un mundo donde las mujeres tenían pocas oportunidades para estudiar, las que sentían un poco de curiosidad por algunos temas, que escapaban del dominio del hogar y la moda, eran las heroínas.

¿Podemos extrapolar este sentimiento a nuestros días? ¿Estamos tan cómodos con nuestra conformista vida y tan poco acostumbrados a leer, que ensalzamos cualquier obra que nos escandalice y la convertimos en best seller?

¿Tenemos tan poco criterio literario que sucumbimos a estrategias promocionales de marketing, y compramos lo primero que nos plantean las librerías?

Para ser más exactos, lo primero que vemos en el estante del medio, sin mirar el de arriba o el de abajo, cansados por inercia de buscar la mejor propuesta.

Ahí lo dejo.

¿Tu qué opinas?

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4 pensamientos en “George Eliot contra las novelas románticas. Descubre por qué las odiaba.”

  1. Hola! Un post buenísimo, y el contenido del resto del blog queda a la altura. Creo que te visitaré bastante. Y desgraciadamente estoy de acuerdo con George Eliot. Un besazo.

    1. Gracias por tus palabras. Lo que denunciaba Geroge Eliot en su libro se podría extrapolar a lo que sucede hoy en día con ciertas obras.
      Aunque por suerte también existe novela romántica de calidad, solo hay que buscarla.

  2. Por desgracia, estoy de acuerdo y llevo mucho tiempo pensando que hoy en día sucede un tanto de lo mismo. Hay una cantidad estratosférica de novelas que están consiguiendo que el subgénero romántico pierda el escasísimo respeto que había logrado.
    Pero… el dinero es el dinero, y mientras haya alguien dispuesto a pagar por algo así, habrá quien se preste a publicarlo. Y no me refiero solo a editoriales. La autoedición está matando al género romántico. Si George Eliot leyera algunas de las barbaridades que he visto yo, este ensayo le saldría muchísimo más largo.

    Besos

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