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Mis aprendizajes como escritora: de mi primera novela a hoy

Cuando miro hacia atrás, veo cuánto he cambiado desde que comencé a escribir. De ser una autora que escribía en secreto desde niña guiada más por la emoción que por el conocimiento (solo lo sabían mis padres y siempre los perseguía por casa mientras hacían sus quehaceres leyéndoles mi última historia) a ser una escritora que no solo ha aprendido a exponer su trabajo, sino también a profesionalizarlo. Este camino ha sido una mezcla de crecimiento personal y profesional, y quiero compartir contigo cómo llegué hasta aquí.

Mis primeros pasos: Destello Azul

No todo comenzó con Destello Azul, mi primera novela publicada, pero sí fue un punto de inflexión. Recuerdo lo abrumador que fue al principio, pero también la emoción de crear algo propio con un principio y un final. Antes me costaba mucho terminar las historias que empezaba, y creía que la creación de una novela debía ser parte de una inspiración divina. Pasé muchos años de mi vida esperándola. Y ahora cuando echo la vista atrás, comprendo que uno de los primeros errores que cometí fue creer que mi primer NO por parte de una agencia literaria, era un NO definitivo a mi yo de escritora.

Esto sucedió años antes de Destello Azul. Terminé una novela que nunca ha visto la luz en público, titulada Vidas Paraleras. Lo curioso es que me informé una vez terminado el libro sobre qué pasos debía realizar para hacerla llegar a las editoriales, pero nunca me formé en cómo escribir una novela. Debí ser buena estudiante auto didacta porque la primera carta que envié a una agencia literaria de renombre hablando sobre mí y la novela fue contestada enseguida conforme deseaban leerla. Me ilusioné tanto que pensé que ya lo había conseguido. Luego esa misma agencia me informó que mi historia no entraba dentro de su línea de negocio. Y fin de la historia. Pensé que no valía como escritora.

Seguí escribiendo como antes, en casa a solas, como escritura terapéutica para sacarme las miles de historias que rondaban por mi cabeza.

No fue hasta 18 años después, y no exagero, cuando pensé que me gustaría escribir una novela romántica. Dado que mis historias siempre tenían un componente de realismo mágico, hasta ese momento no pensé que podría lanzarme a ese género que también leía.

Me encontré con un primer obstáculo: cómo podría encajar mis historias con el formato de la novela romántica y ¿cómo era ese formato?

Conté con la guía de la escritora y correctora Erika Gael, quien fue mi mentora en esos años (porque fueron dos años). Su apoyo y experiencia me ayudaron a dar forma a esa primera historia que, aunque imperfecta, marcó el inicio de mi trayectoria. Destello azul fue presentada a Selecta que ahora forma parte de Penguin Random House y la publicaron.

La importancia de la documentación: Pacto entre Hermanas

La siguiente etapa me llevó a Pacto entre Hermanas. También la escribí con la mentorización de Erika. Sabía que quería escribir una historia que se desarrollara en el barrio del Born en el siglo XVIII, dado que después de una visita guiada a ese yacimiento no me lo podía quitar de la cabeza.

Segundo error: me perdí en la documentación. Era tantos tomos que descubrí sobre el yacimiento del Born, y me gusta tanto la historia, que en lugar de filtrar la información adecuadamente, estuve meses disfrutando de la documentación sin escribir.

Esta novela me enseñó el valor de la documentación en su medida justa. Comprendí que escribir no solo se trata de imaginar, sino también de aprender y comprender para transmitir verdad y profundidad en cada página. Investigar a fondo para construir una historia creíble y rica en detalles fue un desafío que disfruté enormemente, pero también aprendí a condensar.

Explorando mi proceso creativo: Los corazones de Ana

Con Los corazones de Ana, quise profundizar también en recrear la imagen lo más realista posible de la mujer en España durante el siglo XIX y la documentación fue otro punto clave. En esta historia también publicada como las demás por Penguin Random House, la escribí sola sin ningún coach o mentor, y descubrí que era brújula total, y eso significaba que perdía muchísimo tiempo escribiendo, rehaciendo, editando. El resultado me encantó, es una historia íntima sobre una mujer que lucha por ser carpintera en un mundo de hombres, pero una vez terminada (tardé más de un año) me di cuenta que necesitaba un método.

Un viaje hacia lo fantástico: Entre el cielo y la tierra

Entre el cielo y la tierra fue mi primer acercamiento a mezclar lo real con lo fantástico. Fue una historia que me permitió jugar con mis límites como escritora, explorando nuevas formas de narrar y conectar con el público. Se trata de un travel time en el cual hice un homenaje a mi pueblo de adopción Blanes.

El final de esta historia la escribí en plena pandemia. Y la terminé porque me había comprometido con Roca Editorial, ahora también en manos de Penguin Random House, sino todavía estaría en el cajón.

Tampoco tenía un conocimiento exhaustivo de mi misma como escritora, todavía seguía creyendo un poco en la magia de la inspiración y tardé mucho más tiempo de lo normal en escribirla. Pasó sin pena ni gloria en el mundo de las novedades y creí que debía cambiar mi manera de escribir. Y por lo tanto lo que yo pretendía con aquella historia no lo había logrado.

Un aprendizaje que me llevo de Entre el cielo y la tierra lo he introducido en mi nueva andadura como escritora profesional, al recuperar los derechos de esta novela y volver a releerla con la intención de regalarla a los suscriptores de mi web.

He retrasado empezar con esta lectura demasiadas veces, por miedo a encontrarme algo horrible, y con el consiguiente trabajo de reedición. Y mi sorpresa ha sido encontrarme con una historia preciosa que me ha emocionado, y confirmar que conseguí transmitir lo que de verdad quería en esas páginas. Perdí demasiado tiempo confiando muy poco en mí.

Si te ha entrado el gusanillo por leerla, suscríbete a la newsletter y te relago el ebook Entre el cielo y la tierra.

Jugando con lo conocido o no : Conquistando a Mr. Darcy

Luego llegó Conquistando a Mr. Darcy, un ejercicio de reimaginación y homenaje a una de mis mayores inspiraciones literarias Jane Austen. Aquí entendí que escribir una novela no tiene porque ser algo que cueste la vida como me había ocurrido con las anteriores. Me lo pasé bien, sin atender a estructuras, narradores, y cuanto más locos los diálogos mejor. Aquí mezcle algo de fantasía, travel time, y romance histórico. Y el resultado me sorprendió porque al público le gustó.

Aprendí a soltarme y disfrutar de nuevo con la escritura. Y por ende empecé a conocerme como escritora y entender cuáles eran mis procesos.

Una de los aprendizajes más interesantes de esta época con este libro ha sido entender que aunque no estoy escribiendo, estoy igualmente creando. Soy de las escritoras que necesito tener armada en mi cabeza la escena de principio a fin. No la escribo al detalle, no me he convertido de la noche a la mañana en una escritora de mapa, pero si algo a medias, más flexible.

Entender que lo que yo creía que era procrastinar no era así, sino que cuando salía de casa a pasear al perro (en aquella época solo tenía 1, actualmente son dos) para evadirme o huir de la hoja en blanco, era otra cosa. Yo los llamo: Espacios Creadores, porque a fin de cuentas me considero una creadora de historias.

El salto a la autopublicación: Lady Susan y más

Mi verdadera transformación comenzó con la autopublicación. El indecente secreto de Lady Susan fue mi primera novela en este formato. Aprendí a ser autora, editora, diseñadora y promotora de mi propio trabajo. No fue fácil, pero me dio el control total sobre mis historias.

¿Por qué me pasé a la autopubliación?

Porque descubrí que las editoriales tradicionales solo quieren tu manuscrito para hacer bulto. No trabajan contigo, ni se esmeran para que tu novela brille entre la multitud que existe, y esperan a que tú lo hagas por ellos y cobrando un tanto por ciento de las ventas ridículo.

Si tengo que hacer yo todo el trabajo, mejor ganar un tanto por ciento que valga la pena.

No me arrepiento de mi camino por ese mundo tradicional de la literarura. Me ayudaron a cumplir un sueño, y si no sabes por dónde empezar en este mundillo picar a sus puertas puede ser una opción.

Pero yo en esos momento estaba con ganas de aprender mucho más. Y me rodeé de personas de las redes, escritoras de romántica como yo, que creen en esto de la sororidad y el compañerismo.

Tengo una máxima en mi vida, y es que no puedo con las personas negativas.

Un mal día lo tiene cualquiera, y seguramente me quejaré también, pero será un día, no los 365 días como les ocurre a muchas personas.

Seguro que las conoces, son aquellas que les ha pasado de todo y la mayoría son cosas malas, y por culpa de terceros. Nunca hacen autocrítica. Y en cuanto llegan a un sitio, solo les hace falta echar un vistazo para empezar a criticar a todo el mundo y las cosas que hacen. Y se me olvidaba, deben tener sí o sí una archienemiga o si no no tienen vida.

Más que un aprendizaje fue la voluntad de aceptar en mi grupo de conocidos y amistades a personas, positivas, con sueños, objetivos y proactivas.

¿Parece un anuncio de Mr. Wonderful? No me patrocinan, pero mi puerta está abierta.

El secreto de Lady Susan fue mi primera novela autopublicada, le puse tanto mimo que el resultado fue muy satisfactorio. Muchas de las bookstgrammers que se lo leyeron en físico resaltaron la calidad y la poca diferenciación con uno de editorial. Y es que Mr. Amazon tiene mucho que ver con ello. Estamos en otra era y hay que aceptarlo.

Le siguieron Mil mundos para Ama y Las bodas de Leo, parte de la serie Pasadena Lovers. Estas novelas me enseñaron que escribir no solo es un arte, sino también un negocio. Aprendí a no temer que mis historias pasaran de ser “mis bebés” a convertirse en productos literarios. Profesionalizar mi pasión ha sido un paso crucial para mí. Algo de lo que seguramente hablaré en otros artículos parecidos a este.

Hoy, mi camino sigue en constante evolución. Cada novela que escribo me enseña una cosa nueva y me lleva un paso más allá. Si algo puedo decir a quienes están comenzando es que no tengan miedo de exponerse, de aprender, de mejorar y de abrazar tanto las críticas como los fracasos. Este es un viaje en el que siempre se crece, y la única manera de avanzar es no detenerse nunca.

Gracias por acompañarme en este camino.

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Sobre mí

Soy escritora en Penguin Random House, y formadora de escritores.

Despertar mi poder creativo fue uno de los pasos más importantes de mi vida.

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