Consejos y recursos para escritoras noveles de romántica

¿Cuáles son los errores más comunes al escribir una novela?

Cualquier escritor o escritora novel que se inicie en el mundo de la novela, tiene ciertas inquietudes acerca de cuáles son las mejores pautas a seguir para que su obra tenga éxito: conseguir que la trama sea interesante, que esté bien documentada, que los personajes consigan “conectar” con el lector… y en definitiva crear “la novela perfecta”. Sin embargo, para llegar a este punto, que no siempre es fácil, es necesario conocer cuáles son aquellos errores más comunes al escribir una novela, aquellos en los que está prohibido caer al escribir una obra de ficción, si no queremos espantar a nuestros lectores y hacer que nuestra novela sea un completo desastre. ¡Toma nota!

Errores más comunes al escribir una novela

Error nº1 :Crea un principio inamovible

Apenas bastan unas frases para que muchos lectores decidan si la novela que tienen entre manos puede, o no, cumplir con sus expectativas. Y muchas decisiones se toman leyendo el principio. No dudes en dedicar el tiempo que sea necesario a crear un buen inicio, que cree sorpresa, misterio, expectación… la clave está en crear un sentimiento atrayente para que la persona se decida a continuar leyendo.

¿Cómo se hace?

No obsesionándose con el principio al inicio del borrador. Lo más importante en estos momentos es la trama que has creado, por lo tanto es primordial que sigas con tu historia y termines el borrador.

Una vez terminada esta fase es el momento de analizar si el principio de tu historia es el adecuado. Puedes o bien reestructurarlo, ya que al terminar el borrador conoces mucho más a fondo tus personajes, y además tu voz como escritor está mucho más arraigada. O incluir un prólogo que presente la historia mucho más atrayente.

Algunos expertos indican que empezar con un diálogo es un punto a favor para que el lector se quede.

Yo prefiero frases demoledoras, como por ejemplo: “Laura no sabía que ese iba a ser el primer día del fin de un ciclo”

Me la acabo de inventar, pero ¿no te gustaría saber lo que va a suceder?

En el caso de la romántica, ya que no olvidemos que este blog, a parte de ofrecer tips para escritores noveles, se centra en escritores y escritoras de romántica, es primordial enganchar a los lectores con un inicio atípico.

Un secuestro, un escándalo, una pelea entre los que serán los protagonistas, un mal entendido, un encuentro apasionado entres dos desconocidos, un robo y hasta un asesinato… pueden ser relevantes para mantener la intriga en todo momento.

Uno de los errores más comunes al escribir una novela es empezar con una descripción.

Descarta las descripciones de dos páginas al inicio, no quieras ofrecer tus dotes literarias de manera tan abrupta.

No hay nada malo en describir una alcoba o un vestido si por ejemplo eres autor de novela romántica histórica, o bien el lujo o el exotismo en novela romántica contemporánea, pero que sea una descripción concisa que de paso a otro párrafo de acción y/o emoción para enganchar a ese lector indeciso.

Aquí puedes consultar un post que escribí hace tiempo sobre el tema:

Cómo escribir el primer capitulo de una novela romántica: puntos clave y errores de los que aprender

Error nº2: no perfilar con anterioridad a tus personajes

Uno de los errores más comunes al escribir una novela es creer que los personajes te llevan de la mano a la hora de escribir la trama.

Los personajes de una novela son parte importante de la esencia de la novela, son la chispa del argumento y los que pueden hacer que la trama sea tan apasionante como aburrida. Saber utilizarlos y crear un perfil que resulte atrayente es una clave imprescindible para asegurar que la novela será un éxito, o al menos coherente.

No olvides que la calidad debe imperar ante todo, y desde mi punto de vista, si tienes unos personajes bien perfilados tu historia tendrá profundidad y coherencia, los ingredientes para que una obra literaria tenga cierta consistencia y llegue al corazón del lector.

Un personaje es algo así como un “hijo” que debe de tener su propia historia, sus propias características tanto físicas como emocionales, y hay que cuidarlo perfectamente. Resulta muy útil, al comienzo de la novela, elaborar una serie de fichas para cada uno de ellos, que contenga la información más relevante y el rol que interpretará en la historia. De este modo es más fácil recurrir a cada dato y evitar equivocaciones e incongruencias que pueden arruinar el argumento.

Las divisiones de mis fichas:

Nombre y apellidos; edad ; profesión; lugar de nacimiento y fecha (pone en contexto al personaje con el momento y el lugar en el que trascurre la trama); lugar de residencia (dónde vive en la actualidad o en el momento donde trascurre la trama); estudios; familia; estado civil; aspecto físico; modo de vestir; carácter; personalidad (hay matices importantes entre carácter y personalidad que van a ayudarte a formar al personaje con mayor realismo); forma de hablar; fábula o biografía (un pasado, aunque no aparezca en la novela, siempre otorga profundidad); razones para actuar así (el quid de la cuestión)

Error nº3: no cuidar la documentación

En una novela, tan importante es crear una trama que realmente resulte atrayente como que el escenario y el momento histórico en el cual se van a ir desarrollando los hechos sea coherente y esté perfectamente descrito. Mucho más si lo que vas a escribir es una novela romántica histórica.

En este enlace te cuento los secretos de una buena documentación:

Cómo documentar tu novela romántica histórica y no perderte en el intento

No hay nada que le de mayor valor a una novela que una correcta documentación que consiga transportar al lector al lugar en el cual los personajes viven y desarrollan sus historias. De hecho uno de los errores más comunes al escribir una novela, es creer que el lector no conoce la época en la que se desarrolla, por lo que si no has hecho una investigación apropiada puede ser objeto de numerosas críticas, lo cual incidiría de forma negativa en las reseñas.

Una de las partes más importantes a la hora de escribir la novela, es conocer el momento histórico, pues denota que el autor de la obra ha investigado para ofrecer un escenario lo más fiel a la realidad de la época. No escatimes en dedicar todo el tiempo que sea necesario a la investigación, a ofrece detalles interesantes y en definitiva a ser capaz de que el lector pueda sentirse presente en las plazas parisinas en la época de la Revolución Francesa, en los fastuosos salones de baile de la época de la Regencia o en las verdes y frondosas Highlands escocesas.

Error nº4: caer en los clásicos estereotipos

Si hay algo que es imposible obviar especialmente en cualquier novela sea cual sea su género, son los estereotipos. En el caso de los personajes de romántica, es muy habitual encontrar el perfil de un protagonista masculino libertino y orgulloso y el de una dama enamoradiza, bella y en ocasiones un poco ingenua… es cierto que hay lectores que adoran a este tipo de personajes, pero muchos de ellos también agradecerán sorprenderse de vez en cuando con los protagonistas.

No se trata solo de huir de los personajes estereotipados, anímate a investigar acerca de nuevos escenarios, épocas históricas menos conocidas, tramas mucho más enrevesadas a la que puedas incorporar elementos originales y novedosos… en definitiva, se trata de crea una novela con personalidad.

Lo más probable es que este consejo ya lo hayas oído y leído cientos de veces, pero si te obsesionas con ello estarías cayendo en otro de los errores más comunes al escribir una novela: escribir lo que el lector no se espera encontrar. Cuidado con el factor sorpresa, puede ser peligroso.

Pero tengo buenas noticias: puedes crear un híbrido.

Yo utilizo una mezcla de ambos. Me encanta el estereotipo de protagonista noble y libertino en las novelas de romance histórico que luego son tiernos y se enamoran perdidamente de la mujer de la cual nunca se hubieran fijado, a no ser por las circunstancias. Pero al mismo tiempo mis protagonistas femeninas son distintas a las de romántica histórica, odio a las ingenuas, y sobre todo a los personajes que son tan buenos tan buenos que parecen irreales.

Por eso tanto las circunstancias de mis novelas como mis protagonistas tienen una mezcla de ese algo que se encasilla en la romántica y otro de lo que despierta admiración u horror por lo diferente y para nada atípico.

Según mi última novela de romance histórico ubicado en la Barcelona del siglo XVII, los pocos lectores cero que la han leído, me han atribuido la palabra valiente, haciendo referencia a mi situación como escritora de romántica y por lo que que me he atrevido a contar.  Cuando en realidad he escrito lo que me apetece y me gusta. Ya veremos si da resultados. Pero lo obvio es, que no se trata de una novela típica ni común en el género.

Error nº5: finales precipitados y sin coherencia.

Si hay algo que un lector merece después de leer tu novela es ofrecerle un digno final, pues en caso contrario, es posible que arruines la experiencia lectora de la persona que la ha leído hasta el final. Si se queda con una buena sensación, es posible que sienta curiosidad por leer futuras novelas, y le quedará una percepción positiva.

Los finales abiertos, no siempre son una buena opción si no tienes pensado hacer una segunda parte de la novela, y aquellos que dejan un poco la conclusión en el aire, o a la imaginación de la persona que lo está leyendo, suelen dejar una sensación de “vacío”, al igual que ocurre con aquellos que resultan muy acelerados, pues puede parecer que había cierta prisa por acabar la novela, y eso es algo negativo.

Uno de los errores más comunes al escribir una novela son las prisas. Llevas tanto tiempo dándole vueltas a la trama, con los mismos personajes desde hace meses o incluso un año o dos, que llega un momento que en lugar de seguir trabajando y centrarte en el presente, tu mente empieza a pensar en lo que harás una vez terminada la obra. Dejas de escribir y buscas concursos, editoriales que estén receptivas a leer tu historia, y aunque no tengas una fecha límite te la autoimpones. Y de ahí surgen las prisas.

Otro de los errores más comunes al escribir una novela relacionado con el final de tu obra es saltarse escenas aburridas para ti, pero esenciales para el entendimiento de la trama y su final con el objetivo de acortar el tiempo de escritura y corrección y llegar a poner poner ese ansiado punto y final de tu obra.

Es una pena que no le dediques más tiempo a pensar en lo que los personajes están predestinados, no por la magia de la creatividad innata, sino por el carácter y la personalidad de los que tu misma/o los has dotado.

En novela romántica es necesario un final feliz, pero ¿tiene que ser siempre tan acaramelado? Me irrita cuando el protagonista ya sea hombre o mujer le ha hecho perrerías a su otro coprotagonista y en lugar de separarse, terminar la historia como un acto de superación en el cual puede existir un final feliz igual, ambos se reconcilien, esta vez sí, por arte de magia, y tengamos un final de cuento.

Por favor, ¡curratelo un poco mejor!

Error nº6: no presar atención a la maquetación de la novela

Uno de los principales errores más comunes al escribir una novela, es pensar que cuando escribes la última frase, tu trabajo como escritora/or ha terminado.

Hay un aspecto muy importante que no debes dejar escapar: la maquetación de la novela. Es absolutamente imprescindible prestar atención a los errores tipográficos, el texto, la expresión, los espacios entre párrafos, márgenes… sin olvidarnos de la portada y el formato del libro.

Una novela, especialmente si es la primera, es una carta de presentación que reflejará tu esfuerzo y el trabajo que ha conllevado escribirla y publicarla. Los detalles más cuidados otorgan un mayor valor y por tanto repercutirá en las reseñas y la opinión de tus lectores. No dejes cualquier elemento al azar, repasa y repasa con ahínco hasta asegurarte de que has creado la novela que querías desde el principio. Solamente así serás capaz de transmitir la calidad de tu obra, y de iniciar el camino hacia el éxito.

¿Cual de estos errores más comunes al escribir una novela es tu debilidad?

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