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Los trucos de belleza de las protagonistas del romance histórico en la época victoriana

Una de las características en las que suelen coincidir las protagonistas del romance histórico es en su belleza. Son señoritas jóvenes, distinguidas, educadas y muy hermosas.

Lo que no se suele contar en las novelas de época son los secretos de belleza que utilizaban, pero ahondando un poco en las costumbres del momento seguro que eres capaz de adivinar qué clase de trucos les servían para mantener su piel siempre tan blanca y radiante.

Y si no, yo te lo cuento todo de este fascinante mundo lleno de contradicciones.

6 tips infalibles, y a la vez mortales, que utilizaban las heroínas del romance histórico.

 Trucos de belleza en el romance histórico

1.Naturalidad ante todo

Curiosamente en la época victoriana primaba la naturalidad ante todo, por lo que los cosméticos, tal y como los conocemos en la actualidad no estaban bien vistos en mujeres muy jóvenes, pues estaban asociados a la provocación y el mal gusto.

Sin embargo, una vez alcanzada la treintena era decisión personal de la mujer elegir entre utilizarlos o no. Los cosméticos más usados en la época victoriana eran el colorete y los polvos de maquillaje, pero siempre intentando que su aplicación fuera muy natural.

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2.Cuidado de la piel

Una piel tersa, luminosa y muy clara, casi blanquecina, era una de las obsesiones de las mujeres de la época para lucir un buen aspecto.

Nada de bronceado, ni toque de color, de hecho era común que las mujeres se protegieran del sol con ayuda de grandes sombreros y sombrillas.

La piel debía de distinguirse por su limpieza, libre de imperfecciones, y en ese afán por conseguir la “piel perfecta” se esmeraban en frotar su piel cada día con cepillos de pelo de camello y jabones naturales.

Aunque eso sí, valoraban la belleza de un pequeño rubor en las mejillas, para lo cual pellizcaban levemente la cara.

Curiosamente, esta obsesión les llevaba a consumir productos altamente tóxicos para la salud como por ejemplo cosméticos con plomo, azufre o sulfuro de mercurio. Incluso eran capaces de ingerir tiza con la errónea creencia de que esta práctica aclararía aún más el tono de la piel.

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Afortunadamente este tipo de sustancias fueron sustituidas por productos naturales como la lavanda, el aceite de almendras o el agua de rosas.

De ahí que poco a poco se popularizaran los huertos caseros en los que las damas podían cultivar y preparar sus propios remedios naturales de belleza.

3.Prevención de las arrugas

En lo que se refería a la prevención y eliminación de las primeras arrugas, utilizaban otra serie de métodos sorprendentes, como por ejemplo envolver la cara con carne cruda y pasar toda una noche.

Aunque lo más popular era darse baños eléctricos con una esponja que llevaba integrada una batería. Las pequeñas descargas tensionaban los músculos y por tanto mantenían la creencia de que esto evitaría la aparición de arrugas. Además, eran muy propensas a frotar la piel con ayuda de servilletas secas.

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4.Tratamiento para el pelo

Si mantener una piel blanquecina era uno de los cánones de belleza que toda mujer seguía con absoluta devoción, el mantenimiento de un pelo bonito no quedaba atrás.

Lo ideal era tener un color de cabello claro, para lo cual utilizaban peróxido de hidrógeno. Además dedicaban varios momentos al día para cepillar con sumo esmero el cabello.

La mayoría de las protagonistas de los romances históricos que tanto me gustan, tanto los clásicos como las novelas románticas históricas actuales, llevan el pelo recogido para mantener la cara despejada. El pelo suelto en aquella época se consideraba provocativo e indecente en una dama.

En esta infografía puedes comprobar cada uno de los etilos de peinado que estaban de moda desde 1844 hasta 1870

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5.Depilación

En la época victoriana, la vestimenta era muy puritana, por lo que se dedicaban a depilar únicamente las partes del cuerpo que se quedaban al descubierto, en concreto la cara.

El producto que utilizaban para eliminar el vello facial, se conocía con el nombre de rusma turcorum una pasta originaria de la India que contenía entre sus ingredientes arsénico y que dada su toxicidad podía llegar a provocar úlceras e irritación.

Otras técnicas incluían el uso de cenizas de madera o cloruro de cal.

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6.Dentadura perfecta

Lucir una dentadura en buenas condiciones y una boca sana y sin mal olor, también era (al igual que hoy día) un sinónimo de belleza.

Sin embargo, los métodos utilizados para alcanzar este objetivo no eran los más adecuados: para asegurarse de que no padecían de mal aliento añadían una pequeña cucharadita de amoniaco a un vaso de agua e ingerían la mezcla. En el caso de los dientes, recomendaban frotarlos con pan quemado.

 

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Mis conclusiones

Como habrás podido comprobar, los métodos de antaño poco tienen que ver con los de ahora (afortunadamente), sin embargo, la mayoría de las protagonistas de las novelas de romance histórico utilizaban todos estos trucos.

Me gustaría creer que era más bien por costumbre e ignorancia, y que arriesgar sus vidas por la persecución de la belleza no era una de sus prioridades.

Aunque si lo extrapolamos a la sociedad actual ¿cuántas mujeres se han inyectado químicos de dudosa procedencia para sentirse mejor ante un espejo? ¿cuántas han pasado por un quirófano sin medir las consecuencias?

Pasado y presente se mezclan en esa ansia constante de buscar la perfección en unos determinados estereotipos.

Antes la blancura y finura de una piel era lo más importante para diferenciarse de las mujeres que trabajaban en el campo y de su piel oscurecida por el sol.

Ahora el bronceado, y más en invierno, es signo de estatus para aquellos pocos que se pueden permitir broncearse mientras el resto trabaja encerrado en una oficina.

Belleza y distinción siempre han ido de la mano con el fin de diferenciarse del resto.

Aunque, si he de ser sincera, las protagonistas del romance histórico que más me atraen son aquellas que sin querer conquistan, que sin pretender enamoran, que sin importarles ser bellas consiguen ser amadas por quienes son y no por cómo son.

¿Qué opinas al respecto?

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